El cambio de ritmo en la música fue un alivio para Iris, aunque apenas podía concentrarse con Dante tan cerca.
Él se movía con fluidez, adaptándose al nuevo ritmo, pero no la soltó ni un momento. Su mano permanecía en su cintura, como si temiera que pudiera desaparecer si dejaba de tocarla.
—¿Te diviertes? —pregunta él con una sonrisa traviesa.
—Mucho más de lo que esperaba. —Iris alzó la mirada hacia él, sus ojos brillando con una mezcla de emoción y algo más que ella aún no se atrevía a defin