—¡Cuidado! —gritó Dante, pero Iris no reaccionó.
Sin pensarlo dos veces, Dante se lanzó hacia ella, corriendo a toda velocidad y logrando apartarla del camino justo a tiempo. Ambos cayeron al suelo, mientras la moto chocaba contra un camión que estaba estacionado unos metros más adelante, causando un estruendo que atrajo miradas de los alrededores.
Iris abrió los ojos con sorpresa, encontrándose cara a cara con Dante, quien estaba sobre ella, protegiéndola con su cuerpo. Su respiración era rápi