Capítulo 31. Una traición.
El padre de Emma había quedado solo, mientras veía el avión donde partió su hija alejarse, sintió cierto alivio, ya no tenía la presión de que su hija estuviera en peligro, por eso tomó su teléfono, hizo algunas llamadas y convocó a una rueda de prensa para el día siguiente.
Luego se fue a su casa para acomodar cada una de las pruebas que tenía en contra de los responsables, se sentía más seguro y estaba dispuesto a desenmascararlos, no permitiría que esa gente pusiera en peligro la seguridad n