Capítulo 18. Encuentro inesperado.
Emma sintió un escalofrío recorrer su espalda. Nunca imaginó que su propia seguridad sería utilizada como chantaje para obligarla a casarse con un desconocido.
—¿Qué clase de juego están jugando aquí? ¿Por qué está pasando todo esto? —preguntó Emma, mirando alternativamente a su padre y a Adel.
—Es por tu bien, Emma, todo lo hago por ti hija, el padre de Adel y yo hemos llegado a un acuerdo que ellos pueden protegerte a ti de nuestros enemigos. Te aseguro que será un matrimonio beneficioso para