¿De qué manera la vida hacía tantas conexiones? ¿Cómo podía llevar con ella algo tan valioso? Los pensamientos de Laura jugaban en su contra y una vez que abrió los ojos no pudo contener sus lágrimas y se quebró a llorar.
—Tranquila, amiga. Ya no es momento de estar triste y más porque en unos minutos vamos a ver por primera vez la sombra del bebé.
—¿Qué sombra? —ella no entendía nada.
—La doctora autorizó un ultrasonido y ya vienen por ti.
—No, por favor, que detengan esto. No quiero hacer nad