René Chapman
—¿Cómo está eso que ya no eres el presidente de la firma? —Quiso saber mi amigo.
—Pues, así como lo oyes. —Suspiré—. Causé muchos problemas, este escándalo no solo afectó mi vida personal, sino que también a la empresa.
—Eso es una mierda —dijo mi mujer, con mucha rabia—. ¿Cómo puede darte la espalda si eres su nieto?, ¡Su única familia!
—En este negocio es importante saber poner límites, amor. No importa que yo sea su amigo, nieto o hijo. Sigo siendo el representante de un emporio