Nos pasamos varias horas en urgencias, sobre todo tras discutir con mi primo (y un poco con el irreverente de mi esposo) quiénes insistieron para que me revisaran en condiciones. Pero debo admitir que solo acepté el viaje hasta aquí para que Collin accediera a examinarse. No necesito preocuparme más aún después de todo lo que ocurrió está noche y seguramente la herida en su cabeza o la paliza que recibió no es algo para tomarse a la ligera.
La policía nos siguió para poder terminar de tomarnos