sólo debes tomarlo sin permiso.
Daniel observaba comer a su esposa en la cena, no le preguntó nada fuera de lo común en la semana y hasta el momento no sospechaba de sus planes.
- ¿Cómo te fue en el partido de práctica?- le preguntó Samanta a su hijo Lucas.-
- Bien mamá, pero creo me falta un poco en la defensa, quizás hablar con el tío Ariel me ayude. ¿sabes cuándo vendrá a visitarnos?-
- Vendrán este domingo a almorzar con nosotros.-
- ¡Excelente! Le enviaré un mensaje después de la cena.