Ariel terminó de comer su plato, todo lo que pidió Jesse era delicioso, nunca había tenido la oportunidad de probar tantos manjares.
Jesse bebía la copa de vino con pequeños sorbos. Quería sacar el tema del noviazgo pero no le salían las palabras.
- Ariel…
- ¿ Si?-
- Quiero intentarlo…- susurro.
- ¿ Qué?-
- Seamos una pareja.- sus mejillas ardían.
- ¿ Estás segura? – Ariel le miraba con atención, verla sonrojada le daba ternura.
- Sí…me gusta estar contigo… - agregó.
- No te sientas comprometid