2. Los tres Alfas malditos
Quinientos años habían pasado allí encerrados, quinientos malditos años.
Tres eran los prisioneros, tres hombres que lo habían tenido todo y por su arrogancia y oscuridad lo habían perdido todo.
Hermanos de sangre se hacían llamar, en los tiempos que aún disfrutaban de su libertad.
Cuando más poder tenían, cuando el mundo se postraba a sus pies aquellas malditas nueve brujas los habían privado de su libertad.
Condenados a una prisión en la que el tiempo no parecía correr.
Era extraño en