97. Tan sumisa
GIO
Odiaba la manera insegura con la que me veía Martha, sentía que en cualquier momento querría irse y no puedo permitir una estupidez como esa la alejara de mi vida no es una maldita opción, eso me dan ganas de buscar a Filippo y darle una paliza por arruinar todo lo que hemos creado, sé que no se ha perdido todo en sí, pero no quiero que tenga dudas de lo nuestro una vez recuperemos a su hijo. Sé que Diego es muy importante en esta ecuación y todo debe salir perfecto.
La llevé a la habitació