120. No estoy loco
Filippo
Habían pasado algunas semanas desde que fui a casa de Gio y este casi me rompe la columna por mi desafortunado accidente con su ahora mujer. No me gusta confiar en las mujeres, son embaucadoras, siempre buscando la manera de salir de donde están, te manipulan hasta más no poder para que las complazcas. Como mi madre.
Gio estaba de acuerdo conmigo y por eso sólo las usábamos, no era más que un objeto con empaque bonito que se usa y se desecha, no sólo estaba de acuerdo, él me enseñó esto