POV Emma
Nos reunimos el día siguiente en su departamento porque el mío era demasiado chico para ensayar algo que no fuera la vergüenza de que un hombre como Alejandro Vidal viera dónde vivía realmente. Su departamento en cambio ocupaba todo un piso en una torre de Polanco con ventanales que iban del suelo al techo y una vista de la ciudad que probablemente costaba más que mi edificio entero. Había poca decoración, muebles caros pero escasos, ninguna foto personal en ningún