Anabela pasó los siguientes días hackeando más profundamente en las bases de datos federales. No solo buscaba información sobre Max. Ahora buscaba todo lo relacionado con Sergei Ivanov.
Y lo que encontró la dejó helada.
Sergei Ivanov seguía libre. A pesar de toda la evidencia. A pesar del testimonio de Damián. A pesar de las cuentas congeladas.
El hombre era como un fantasma. Siempre un paso adelante de las autoridades.
Pero había algo más.
Interceptó comunicaciones encriptadas. Mensajes en la