Capítulo 4.
Lore da un paso hacia atrás y comienza a temblar.
Ese enorme salón se volvía mas pequeño y sofocante.
“Ese maldito debe estar aquí… no hay otra opción” piensa.
La sola idea de que "él" esté respirando el mismo aire viciado le provoca una náusea que nace en la boca del estómago y se extiende hasta sus dedos gélidos.
Damián lo nota.
La observa y aprieta su mano.
El agarre de su mano.
— ¿Mane?
Lore se gira y su mirada está plagada de odio.
— No me llames así… no aquí, no ahora.
Damián aprieta las