Capítulo 28.
Damián respira profundo y empuja una puerta para abrir y encontrarse una habitación completamente iluminada.
En el centro hay una enorme mesa con Alberto a la cabeza.
A un lado se encuentra el Turbio y frente a él Norberto, quien tiene bastantes moretes, cicatrices y heridas recién curadas, a un lado Caterina con un vestido entallado al cuerpo
“Maldito desgraciado, ¿cómo te atreves a sonreír?” piensa Damián al mismo tiempo que comienza caminar.
“¿Cómo te atreves a sonreír?” cuestiona él en su p