Capítulo 18.
En ese momento, pero en la torre en donde se encuentran las oficinas de la Joyería Rubras, León se encuentra en una reunión privada con Amelia.
— ¿Qué se supone que crees que estás haciendo? Dime ¿qué piensas que puedes hacer con ésta, MI empresa? No tienes derecho Amelia.
En ese momento, la joven acomoda su cabello detrás de sus orejas como una forma de controlar su frustración.
—Simplemente estoy haciendo mi trabajo, León. Esta empresa es muy importante para mí y no quiero que perdamos dinero. Además— dice Amelia sin poder contenerse más.— ¿Por qué la tienes ahí? ¿Por qué no le rentas tu apartamento aquí? ¿Por qué la tienes en tu casa real?
— Eso no es asunto tuyo— declara León, de manera contundente.
— Claro que lo es. Porque solamente unas cuantas personas sabemos de la dirección de tu casa real y a ella la llevaste ¿La tienes viviendo ahí? A mí ni siquiera me dejas quedarme ni una sola noche. ¡Y ella vive ahí! — grita desesperadamente.
Al mismo tiempo que se levanta de la silla