Capítulo 142.
Aitana sigue jadeando.
— Lo va a hacer, cuando lo necesite. ¡Auch!— Grita Aitana de nuevo.
— Tranquila, cariño, tranquila, cariño— dice León, al mismo tiempo que se desacomoda el cabello desesperado.
Aitana comienza a respirar profundo, utilizando las técnicas que había aprendido.
Sin embargo, el dolor era completamente aterrador.
Aunque ver a León completamente desbordado y desesperado era sólo la gota que colmaba el vaso.
Sin saber si reír o llorar.
— ¡Vámonos!
— ¡Sí, sí, sí, sí! ¡Ya sé, ya s