Capítulo 143.
— Perfecto. — Dice Bea con la voz tranquila— gracias, solamente tengo que avisarte algo León… No hay tiempo suficiente para que llegue. Necesito que cuides al bebé, que tomes su cabeza cuando veas toda su coronillla expuesta y con delicadeza la gires.
— ¿Cómo? ¡No, yo no puedo, yo no puedo!
— ¡Pon el altavoz!— Grita Aitana furiosa.— ¡Ahí viene, ahí viene!— Grita ella mordiéndose el labio al mismo tiempo que puja con la poca fuerza que le queda.
León hace lo que le pide su mujer y en el moment