Capítulo 141.
— ¿Por qué?— Santiago sonríe y deja el silencio por un tiempo tan largo que comienza a poner nerviosos a todos los presentes hasta que su mirada se quiebra.
Baja la cabeza dándose por vencido.
— Siempre fuiste lo que me mantuvo con vida— declara con nostalgia pensando en le pasado— la que hacía que yo creciera. Me mirabas con tanto amor, me mirabas con tanta devoción, Aitana, que por ti, que gracias a ti, me sentía invencible.
En ese momento él levanta la mirada.
— Yo solo necesitaba una cos