El tiempo se detiene lo necesario para que todos observen con detenimiento quien había llegado.
Ahí frente a ellos se encontraba una mujer completamente atractiva vestida de novia.
— Amelia— susurra a Aitana
— Yo soy la novia— dice Amelia.
En ese momento Lore comienza a caminar de forma sigilosa para no llamar la atención acercándose cada vez más a la intrusa.
— Yo debí ser tu novia, yo soy la mujer de Pacheco, fue una promesa que me hicieron hace años, por eso luché, por eso me preparé, por