Capítulo 106.
La pequeña casa de huéspedes parece quedarse suspendida en el tiempo.
Tanto Amelia como Catalina guardan silencio de forma inminente al verse absorbidas por la furia de León.
—Dime lo que acabas de decir— ordena León, mirando directamente a Amelia.
La morena comienza a tartamudear.
— Yo… yo… yo creo— dice ella, con las manos temblorosas—que escuchaste mal.
Una sonrisa débil y, sobre todo, insegura se presenta en sus labios.
—No, dime lo que acabo de escuchar, repítelo, ¡maldita sea!— ordena Le