Viajamos a Europa dos meses después, estaríamos allí un par de semanas hasta que Alexander llegará, el plan era celebrar el cumpleaños de Tamyria pero nosotros estábamos dispuestos a borrarle esa estúpida idea de la cabeza.
Darren se había convertido en buen amigo para mí, hacia la vida más dulce y apacible, gracias a él yo había recuperado las ganas de vivir después de todos los traumas por los que pasé, ahora mi alma era libre de tantas penurias.
Sabía que al paseo vendrían tanto Alexander co