66. Falso Equilibrio
Me tomó un par de días poner en orden las cosas. Este tipo de situaciones ponían a prueba mi habilidad para equilibrar cada aspecto de mi vida.
Cuando regresé, fui directo a la casa de la playa. El mar, la risa de Noah, Firenze con el cabello despeinado por la brisa… Todo parecía encajar.
Al volver a casa, las cosas empezaron a funcionar mejor. Michelle se había convertido en una aliada inesperada. A veces, sin que siquiera se lo pidiéramos, pasaba por Noah y lo llevaba a su casa por la noche,