Leonora sonrió al escucharlo, entendiendo la razón por la cual Ulises había logrado convencer a Celeste.
—Esa fue idea de Ulises, no mía —no quería participar en la "pelea" entre sus dos hijos.
Envió una captura del mensaje a su hija, y Celeste lo leyó.
En las palabras de su madre no había ni la menor intención de forzarla, incluso solo le había pedido a Ulises que le "diera el recado".
Celeste: ¡Qué irritante! ¡Ulises había distorsionado los hechos a propósito, haciéndola ir en vano, perdiendo