Originalmente Matías había llamado diciendo que quería recogerla para llevarla a casa, pero Marisela lo rechazó firmemente, diciéndole que fuera a trabajar, que Celeste vendría por ella.
Matías no tuvo más remedio que rendirse, porque también sabía que Marisela estaba deliberadamente evitando cualquier sospecha con él. Le pidió dos días más de permiso a Manuel para que pudiera descansar bien, y Marisela le agradeció por eso.
Aún no había comprado un teléfono nuevo, ya que cuando fue secuestrada