Habían pasado unos diez minutos desde que entró, había echado un vistazo completo y su rostro mostraba decepción.
Qué difícil, querer encontrar una mujer hermosa, inocente e intelectual para engañar, parecía que había venido al lugar equivocado esta noche.
En este momento recordó lo bueno de las mujeres vulgares, al menos eran simples y fáciles de manejar, solo había que tirar dinero.
Se preparaba para ir al último piso a tomar aire fresco, pero al pasar junto a grupos de gente conversando, escu