Expuso su muñeca, mostrando la totalidad de esos gemelos de zafiro.
—¿Qué te parecen estos gemelos? —preguntó.
—Hace un momento vi que el señor Cárdenas los miró por un segundo, ¿probablemente los encontró bastante buenos?
Lorenzo no entendía por qué venía a presumir esto ahora, solo eran unos gemelos, ¿acaso él no podía comprarlos?
—No es más que coquetería —dijo Lorenzo con palabras frías y sarcásticas.
—Creo que están bien, de todos modos a mí me gustan mucho —dijo Ulises sonriendo sin inmuta