Entonces, ay, Ulises ya no tenía posibilidades.
—No te enojes, no te enojes, no fue con mala intención —Germán se apresuró a decir.
—Lo sé, solo estoy confundida sobre por qué tenías que decirlo de esa manera —dijo Marisela.
No hizo explícito que Germán estaba tratando de emparejarlos, porque si lo hacía, se sentiría muy incómodo cuando volviera a ver a Ulises en el futuro.
Aunque era posible que solo se vieran una vez más:
cuando ella le entregara las mancuernillas y le agradeciera.
—Yo, eh, ja