—¡Apártense! ¡Voy a una reunión de negocios! ¿Quieren hacerse responsables si se arruina? ¿Pueden pagar la multa millonaria por incumplimiento? —gritó Lorenzo con ferocidad.
Los guardaespaldas intercambiaron miradas de duda. ¿El señor realmente iba a una reunión de negocios? ¿Qué negocio podía ser tan urgente, y por qué su asistente no les había informado?
—¡Déjenme pasar ahora mismo! —exigió Lorenzo nuevamente.
Los guardaespaldas se miraron entre sí y decidieron acompañarlo.
—Vaya, vaya, me pre