Andrés entendió que Celeste era a quien se refería Lorenzo, y se sorprendió un poco. Resultaba que Lorenzo consideraba a Celeste como su "mascota"... A pesar de saber que ella podría perjudicarle, ¿aun así quería mantenerla a su lado? ¿Y además, pretendía "dominarla"?
Lorenzo mostró una mirada sombría y fría en sus ojos. Dejó la pluma de acero, se levantó, tomó su saco y se dirigió hacia la puerta con pasos largos. Andrés lo siguió y le preguntó:
—Jefe, ¿a dónde vas?
—A su casa.
Lorenzo no se vo