El teléfono sonó varias veces, pero no obtuvo respuesta.
Celeste insistió, llamándolo cinco veces más, pero Lorenzo no contestaba.
Después de pensarlo un momento, decidió llamar a Matilda. Esta vez, respondió rápidamente.
—Señorita Torres, ¿en qué puedo ayudarla?
—Matilda, ¿Lorenzo ha regresado a casa?
—Aún no ha llegado. Señorita Torres, vi las noticias sobre usted y el señor Morales, ¿qué pasó entre ustedes…?
Celeste no tuvo paciencia para escuchar el resto y colgó el teléfono.
No tenía la ene