—Está bien —murmuró Celeste entre sueños.
Lorenzo no dijo nada más. Simplemente la levantó en brazos con facilidad y salió de la habitación.
A causa de la llegada de Lorenzo, los invitados de la velada se habían quedado esperando en el salón principal, con la esperanza de verlo nuevamente y aprovechar para acercarse a él. Todos estaban ansiosos por tener un momento para entablar una conversación.
En ese momento, las miradas se dirigieron hacia la escalera.
Ahí estaba Lorenzo, descendiendo con pa