Los dos llegaron a un centro comercial. Nadia pidió que Celeste le ayudara a escoger un vestido.
Como ya estaba allí, Celeste la ayudó a elegir dos vestidos para que Nadia se los probara.
De repente, sonó el teléfono móvil, era la llamada de Lorenzo.
Celeste contestó y escuchó la grave y relajada voz del hombre:
—¿Qué estás haciendo?
—Estoy de compras con tu esposa, ayudándola a elegir un vestido.
Pues, esas palabras le resultaban extrañas de todas maneras...
Celeste simplemente sentía que este