Una sonrisa sarcástica se dibujó en sus labios:
—No dije que se habían visto hoy, ¿por qué dices que fue hoy?
Isabella se quedó atónita.
Se apresuró a negar que la grabación fuera falsa, pero no se dio cuenta de que se había delatado a sí misma.
—Yo no... Solo lo dije... demasiado rápido...
Ella estaba desesperada a encontrar una excusa, pero no pudo articular una explicación convincente.
—¡Isabella! ¡Maldita perra! ¿Todavía quieres deshacerte de mí?
En ese momento, se escuchó un grito furioso d