El dolor en sus sienes es lo primero que siente Dana al despertar. Parpadea adormilada y ve que sobre ella el rostro de Zakia y Van la observan con preocupación.
—¡Despertó!
—Ya lo veo Zaki, ¿Cómo te sientes Dana?
Ella se levanta poco a poco quedando sentada sobre la cama.
—¿Estás enferma?
—¿No te sientes bien? Me asusté cuando te desmayaste, por suerte Van iba pasando y me ayudó a traerte a tu habitación.
—Estoy bien —respondió con la voz un poco rasposa.
Atontada se llevó la mano a la cabez