Cuando Devanie abre los ojos se da cuenta de que está en una habitación desconocida.
En algún momento de la noche se había quedado dormida en los brazos del lobo quien la sacó de la manada.
El recuerdo provoca un estremecimiento extraño en su cuerpo y se levanta de golpe de la cama donde había estado.
Ve la puerta de la habitación segura de que si escapaba por ahí la atraparían rápidamente.
Mira a su alrededor y con esperanza ve unas cortinas al lado de la cama lo que indica que hay una ventana