Cuando Diana se despertó parpadeó aturdida sintiendo el frío de la noche rozándole la piel que se puso en punta por el contacto.
Escuchó el murmullo de las voces no muy lejanas a ella y escuchó el crepitar del fuego cerca de su piel.
Analizó su entorno al mismo tiempo que fingía dormir recalculando lo último que vio.
Su conmoción al ver a Aris, el mismo Aris que había conocido desde que era una niña casi convirtiéndose en otra persona frente a sus ojos.
Ni siquiera tuvo demasiado tiempo para pod