—Dana…
Quiero descansar, he sido torturada por todas partes por el Alfa y sin embargo, estoy bloqueada a mitad de camino por Lidia y unas doncellas.
Frunzo el ceño al escuchar su llamada y doy un paso atrás.
Aquel incidente en el bosque me había provocado tal aversión física hacia aquella mujer que casi vomité.
—No te acerques a mí —declaro con voz firme.
Lidia estaba visiblemente enfadada, pero no lo demostró.
—Lo mejor es que vengas conmigo.
Tira una mirada de orden y las criadas me agarraron