Tres días, habían pasado desde el conflicto entre ella y Talía, mañana podría volver a entrenar como antes, aunque esos días habían sido un suplicio para Aisha.
La mirada de todas las lobas estaban sobre Kieran, el macho era un espectáculo para la vista de todas las hembras.
Había estado practicando con su entrenador mostrándole a todos movimientos precisos a la hora del combate cuerpo a cuerpo pero las hembras solo podían ver los músculos de sus brazos tensarse y flexionarse con cada ataque.
Ai