Román se había quedado de piedra al verla entrar al salón con Alessandro del brazo. La furia que experimentó era superior a todo lo que hubiera sentido antes y su instinto asesino se encendió.
Su lobo le gritaba en su interior que fuera a por ella. Que la reclamara frente a ese bastardo, sin embargo, cuando ella se escabulló y Alessandro se acercó a ellos Román se formuló un montón de preguntas pero la principal era ¿Por qué Clara había asistido ahí con Alessandro?
Román no se había perdido del