Su respiración se volvió más pesada al notar que Kian daba un paso más hacia ella. Los ojos del macho estaban dilatados lo que solo dictaba peligro. Dana tragó sabiendo que probablemente debía huir de aquella atracción que volvía siempre que estaba demasiado cerca de Kian.
—Dana…
El Alfa intentó tocarla pero ella empujó su mano para que no lo hiciera. Si él llegara a hacerlo Dana sabía que eso sería demasiado peligroso.
—Solo pensé en dárselo a mis cachorros cuando nacieran para que tuvieran alg