Desde que había escuchado a Devanie declarar que iba a quedarse con él, su lobo había deseado tomarla y hacerla suya un montón de veces y completar el vínculo.
Había tenido que ir a terminar de entrenar a sus lobos, pero incluso después del entrenamiento y la ducha fría, su habitación no había bajado ni una sola vez.
Inhaló bruscamente cuando al entrar en la cocina vio a su hembra apoyando sus antebrazos sobre la encimera mientras hablaba distraidamente con Kathryn.
Amarok en lo único que podía