Punto de vista de Jason
—Laila.
—Estoy bien.
Me acerqué un poco más y le puse las manos en la cintura, dispuesto a guiarla en lo que debía hacer. Sin embargo, en el instante en que la toqué, el aire entre nosotros cambió y se volvió más denso.
Alzó la mirada hacia mí a través de sus largas pestañas y los labios se le entreabrieron. Habría jurado que empujó el pecho hacia adelante hasta rozarme el torso. Un fuego me lamió toda la extensión de la columna.
Era una pésima idea. Lo sabía con absolut