Punto de vista de Laila
Riley, Hannah y Jessica se giraron a mirarme como si hubiera perdido la razón. Tal vez estaban en lo cierto. Si me hubiese observado desde fuera y hubiera escuchado mis propias palabras tras la quizá inocente pregunta de Jessica, yo también me miraría de esa manera.
No tenía idea de por qué la advertencia había sonado tan visceral. Era casi como si mi loba hubiera tomado el control en ese momento. Eso era ridículo, ¿verdad?
Aparté esa fea sensación.
—Lo que quiero decir