Punto de vista de Laila
—Jason... —jadeé—. ¿Cómo...?
—Ya no podía seguir lejos de ti.
—Pero... —No daba crédito a lo que veía. Lo más probable era que me hubiese quedado dormida en la cama y que todo fuese un sueño. Él no estaba aquí en realidad; no podía ser—. Qué cruel es mi mente...
—¿A qué te refieres?
—Solo eres un sueño —dije—. Estoy segura de que despertaré en cualquier momento y habrás desaparecido.
La expresión de su rostro se suavizó.
—Laila —dijo, y el corazón casi se me partió al oí