Punto de vista de Laila
La culpa era una flor letal en mi pecho, que brotaba y se expandía, con raíces afiladas como cuchillos que me desgarraban por dentro. Debí saber que algo no andaba bien con Jason. No debí ceder a los impulsos de mi cuerpo.
¡Y qué rápido se derrumbaron mis defensas!
Cuando Jason me besó, no pensé en nada más que en la sensación de su lengua en mi boca y sus brazos enredados en mi cintura. Fue como si mi mente se hubiera apagado por completo para seguir, en cambio, las reg