Por más que me dijera a mí mismo que debía mantenerme alejado de ella mis pasos siempre se dirigían en su dirección. No puedo estar lejos de ella por demasiado tiempo.
Limpio su vientre con una toalla húmeda mientras observo sus párpados, cada parte de ella es hermosa.
—Nicholas...
El susurro de mi nombre en sus labios provoca una nueva maldita erección.
Si Alexia supiera el poder que tiene sobre mí...
Aspiro su adictivo aroma y no percibo la droga en ella, alzo la mirada encontrándom