Punto de vista de Laila
Richard nos guio hacia un grupo de lobos que se desenvolvían con total naturalidad entre sí, como si cada uno supiera con exactitud qué lugar ocupar al estar reunidos.
—Este es el Consejo de Ancianos —dijo Richard—. Les presento a mi sobrina perdida, Laila. —Algo a nuestras espaldas le llamó la atención—. Espero que puedan hacerle compañía un momento; acabo de ver un asunto que requiere mi intervención.
Se marchó sin mediar palabra. Intenté seguirlo con la mirada, pero l