Punto de vista de Ricardo
Estaba en mi despacho del ático con las luces de la ciudad debajo y la televisión en silencio. Todas las pantallas mostraban lo mismo. Alejandro de la Vega bajó de un coche y Camila estaba a su lado.
Su brazo rodeaba su cintura, lo que hizo que mi corazón se acelerara poco a poco. Para colmo, recuerdo que él dijo que ella es mía.
Mi mano apretó el cristal hasta que se agriete. El sonido me complacía, y el dolor mantenía mi mente alerta. Tiré los cristales rotos a la b